¿Que es Medio Ambiente?
El Medio Ambiente es todo aquello que nos rodea y que debemos cuidar para
mantener limpia nuestra ciudad, colegio, hogar, etc., en fin todo en donde
podamos estar, por esto hemos realizado la siguiente investigación acerca
del Medio Ambiente.
Se entiende por Medio Ambiente al entorno que afecta y condiciona
especialmente las circunstancias de vida de las personas o la sociedad en su
conjunto. Comprende el conjunto de valores naturales, sociales y culturales
existentes en un lugar y un momento determinado, que influyen en la vida del
ser humano y en las generaciones venideras. Es decir, no se trata sólo del
espacio en el que se desarrolla la vida sino que también abarca seres vivos,
objetos, agua, suelo, aire y las relaciones entre ellos, así como elementos
tan intangibles como la cultura. El Día Mundial del Medio Ambiente se
celebra el 5 de junio.
La Atmósfera
La atmósfera, que protege a la Tierra del exceso de radiación ultravioleta y
permite la existencia de vida es una mezcla gaseosa de nitrógeno, oxígeno,
hidrógeno, dióxido de carbono, vapor de agua, otros elementos y compuestos,
y partículas de polvo. Calentada por el Sol y la energía radiante de la
Tierra, la atmósfera circula en torno al planeta y modifica las diferencias
térmicas. Por lo que se refiere al agua, un 97% se encuentra en los océanos,
un 2% es hielo y el 1% restante es el agua dulce de los ríos, los lagos, las
aguas subterráneas y la humedad atmosférica y del suelo. El suelo es el
delgado manto de materia que sustenta la vida terrestre. Es producto de la
interacción del clima y del sustrato rocoso o roca madre, como las morrenas
glaciares y las rocas sedimentarias, y de la vegetación. De todos ellos
dependen los organismos vivos, incluyendo los seres humanos. Las plantas se
sirven del agua, del dióxido de carbono y de la luz solar para convertir
materias primas en carbohidratos por medio de la fotosíntesis; la vida
animal, a su vez, depende de las plantas en una secuencia de vínculos
interconectados conocida como red trófica.
Durante su larga historia, la Tierra ha cambiado lentamente. La deriva
continental (resultado de la tectónica de placas) separó las masas
continentales, los océanos invadieron tierra firme y se retiraron de ella, y
se alzaron y erosionaron montañas, depositando sedimentos a lo largo de las
costas . Los climas se caldearon y enfriaron, y aparecieron y desaparecieron
formas de vida al cambiar el medio ambiente. El más reciente de los
acontecimientos medioambientales importantes en la historia de la Tierra se
produjo en el cuaternario, durante el pleistoceno (entre 1,64 millones y
10.000 años atrás), llamado también periodo glacial. El clima subtropical
desapareció y cambió la faz del hemisferio norte. Grandes capas de hielo
avanzaron y se retiraron cuatro veces en América del Norte y tres en Europa,
haciendo oscilar el clima de frío a templado, influyendo en la vida vegetal
y animal y, en última instancia, dando lugar al clima que hoy conocemos.
Nuestra era recibe, indistintamente, los nombres de reciente, postglacial y
holoceno. Durante este tiempo el medio ambiente del planeta ha permanecido
más o menos estable.
Problemas Medio Ambientales
La especie Homo sapiens, es decir, el ser humano, apareció tardíamente en la
historia de la Tierra, pero ha sido capaz de modificar el medio ambiente con
sus actividades. Aunque, al parecer, los humanos hicieron su aparición en
África, no tardaron en dispersarse por todo el mundo. Gracias a sus
peculiares capacidades mentales y físicas, lograron escapar a las
constricciones medioambientales que limitaban a otras especies y alterar el
medio ambiente para adaptarlo a sus necesidades.
Aunque los primeros humanos sin duda vivieron más o menos en armonía con el
medio ambiente, como los demás animales, su alejamiento de la vida salvaje
comenzó en la prehistoria, con la primera revolución agrícola. La capacidad
de controlar y usar el fuego les permitió modificar o eliminar la vegetación
natural, y la domesticación y pastoreo de animales herbívoros llevó al
sobrepastoreo y a la erosión del suelo. El cultivo de plantas originó
también la destrucción de la vegetación natural para hacer hueco a las
cosechas y la demanda de leña condujo a la denudación de montañas y al
agotamiento de bosques enteros. Los animales salvajes se cazaban por su
carne y eran destruidos en caso de ser considerados plagas o
depredadores.
Mientras las poblaciones humanas siguieron siendo pequeñas y su tecnología
modesta, su impacto sobre el medio ambiente fue solamente local. No
obstante, al ir creciendo la población y mejorando y aumentando la
tecnología, aparecieron problemas más significativos y generalizados. El
rápido avance tecnológico producido tras la edad media culminó en la
Revolución Industrial, que trajo consigo el descubrimiento, uso y
explotación de los combustibles fósiles, así como la explotación intensiva
de los recursos minerales de la Tierra. Fue con la Revolución Industrial
cuando los seres humanos empezaron realmente a cambiar la faz del planeta,
la naturaleza de su atmósfera y la calidad de su agua. Hoy, la demanda sin
precedentes a la que el rápido crecimiento de la población humana y el
desarrollo tecnológico someten al medio ambiente está produciendo un declive
cada vez más acelerado en la calidad de éste y en su capacidad para
sustentar la vida.
Lo Que Mata a la Atmósfera : El Dióxido de carbono
Uno de los impactos que el uso de combustibles fósiles ha producido sobre el
medio ambiente terrestre ha sido el aumento de la concentración de dióxido
de carbono (CO2) en la atmósfera. La cantidad de CO2 atmosférico había
permanecido estable, aparentemente durante siglos, pero desde 1750 se ha
incrementado en un 30% aproximadamente. Lo significativo de este cambio es
que puede provocar un aumento de la temperatura de la Tierra a través del
proceso conocido como efecto invernadero. El dióxido de carbono atmosférico
tiende a impedir que la radiación de onda larga escape al espacio exterior;
dado que se produce más calor y puede escapar menos, la temperatura global
de la Tierra aumenta.
Un calentamiento global significativo de la atmósfera tendría graves efectos
sobre el medio ambiente. Aceleraría la fusión de los casquetes polares,
haría subir el nivel de los mares, cambiaría el clima regional y
globalmente, alteraría la vegetación natural y afectaría a las cosechas.
Estos cambios, a su vez, tendrían un enorme impacto sobre la civilización
humana. En el siglo XX la temperatura media del planeta aumentó 0,6 ºC y los
científicos prevén que la temperatura media de la Tierra subirá entre 1,4 y
5,8 ºC entre 1990 y 2100.
Lluvia Ácida
La lluvia ácida es un importante problema global. La acidez de algunas
precipitaciones en el norte de Estados Unidos y Europa es equivalente a la
del vinagre. La lluvia ácida corroe los metales, desgasta los edificios y
monumentos de piedra, daña y mata la vegetación y acidifica lagos,
corrientes de agua y suelos, sobre todo en ciertas zonas del noreste de
Estados Unidos y el norte de Europa. En estas regiones, la acidificación
lacustre ha hecho morir a poblaciones de peces. Hoy también es un problema
en el sureste de Estados Unidos y en la zona central del norte de África. La
lluvia ácida puede retardar también el crecimiento de los bosques; se asocia
al declive de éstos a grandes altitudes tanto en Estados Unidos como en
Europa.
Destrucción del Ozono
En las décadas de 1970 y 1980, los científicos empezaron a descubrir que la
actividad humana estaba teniendo un impacto negativo sobre la capa de ozono,
una región de la atmósfera que protege al planeta de los dañinos rayos
ultravioleta. Si no existiera esa capa gaseosa, que se encuentra a unos 40
km de altitud sobre el nivel del mar, la vida sería imposible sobre nuestro
planeta. Los estudios mostraron que la capa de ozono estaba siendo afectada
por el uso creciente de clorofluorocarbonos (CFC, compuestos de flúor), que
se emplean en refrigeración, aire acondicionado, disolventes de limpieza,
materiales de empaquetado y aerosoles. El cloro, un producto químico
secundario de los CFC ataca al ozono, que está formado por tres átomos de
oxígeno, arrebatándole uno de ellos para formar monóxido de cloro. Éste
reacciona a continuación con átomos de oxígeno para formar moléculas de
oxígeno, liberando moléculas de cloro que descomponen más moléculas de
ozono.
Al principio se creía que la capa de ozono se estaba reduciendo de forma
homogénea en todo el planeta. No obstante, posteriores investigaciones
revelaron, en 1985, la existencia de un gran agujero centrado sobre la
Antártida; un 50% o más del ozono situado sobre esta área desaparecía
estacionalmente. En el año 2001 el agujero alcanzó una superficie de 26
millones de kilómetros cuadrados, un tamaño similar al detectado en los tres
últimos años. El adelgazamiento de la capa de ozono expone a la vida
terrestre a un exceso de radiación ultravioleta, que puede producir cáncer
de piel y cataratas, reducir la respuesta del sistema inmunitario,
interferir en el proceso de fotosíntesis de las plantas y afectar al
crecimiento del fitoplancton oceánico. Debido a la creciente amenaza que
representan estos peligrosos efectos sobre el medio ambiente, muchos países
intentan aunar esfuerzos para reducir las emisiones de gases de efecto
invernadero. No obstante, los CFC pueden permanecer en la atmósfera durante
más de 100 años, por lo que la destrucción del ozono continuará durante
décadas.
Otras sustancias tóxicas
Las sustancias tóxicas son productos químicos cuya fabricación, procesado,
distribución, uso y eliminación representan un riesgo inasumible para la
salud humana y el medio ambiente. La mayoría de estas sustancias tóxicas son
productos químicos sintéticos que penetran en el medio ambiente y persisten
en él durante largos periodos de tiempo. En los vertederos de productos
químicos se producen concentraciones significativas de sustancias tóxicas.
Si éstas se filtran al suelo o al agua, pueden contaminar el suministro de
agua, el aire, las cosechas y los animales domésticos, y han sido asociadas
a defectos congénitos humanos, abortos y enfermedades orgánicas. A pesar de
los riesgos conocidos, el problema no lleva camino de solucionarse.
Recientemente, se han fabricado más de 4 millones de productos químicos
sintéticos nuevos en un periodo de quince años, y se crean de 500 a 1.000
productos nuevos más al año.
FINNNNN........